Fases del duelo afectivo - Más Sobre Psicología

jueves, 8 de agosto de 2019

Fases del duelo afectivo


Fases del duelo afectivo

Cuando hablamos de duelo afectivo hacemos referencia a lo que comúnmente conocemos como desamor, son todas aquellas emociones y sentimientos que aparecen cuando finalizamos una relación de pareja, cada relación de pareja finaliza de manera diferente.


Así como cada ser humano vive de manera diferente su propio concepto de amor, así cada una de esas personas también vive de manera diferente una ruptura. Por todo lo anterior las relaciones de pareja y específicamente el amor suele ser un tema central en nuestras vidas.

Ahora bien, al igual que ocurre con un duelo haciendo referencia específicamente al fallecimiento de una persona importante para nosotros, el duelo afectivo también presenta diferentes etapas o fases, si bien dichas fases son similares existen algunas diferencias importantes.

Por lo general al finalizar una relación de pareja no solemos tomar en cuenta las diferentes etapas por las cuales atravesaremos y es por esto que existen muchísimos casos de personas que presentan duelos patológicos.

Es decir, que existe una gran cantidad de personas que se encuentran fijadas en una de estas etapas, esto durante unos cuantos meses o incluso durante varios años, y eso sin duda repercute de manera negativa en diferentes aspectos y diferentes esferas de la vida del sujeto.

Por lo que podemos sobreentender que no manejar de manera adecuada un duelo afectivo tiene repercusiones significativas en diferentes áreas de nuestra vida, y por supuesto específicamente en cuanto al manejo de nuestras relaciones de pareja.

Antes de hacer mención de las fases es importante entender que el proceso de duelo de manera general no es un proceso lineal, no todas las personas atraviesan en un orden específico las diferentes etapas, así como tampoco todas las personas pasan por todas las etapas. Por lo que es habitual en ocasiones encontrar situaciones que muchas veces son consideradas como retrocesos por volver alguna fase específica, sin embargo no siempre podemos considerar que sea así.




1. Negación.
En esta fase aparece una mezcla de diferentes emociones como puede ser la ira, tristeza o miedo. Esta etapa por lo general se vive como una especie de shock dónde no es posible asimilar la situación ocurrida, suelen aparecer fantasías de reconciliación, es decir, esperamos que de una u otra forma regresar con nuestra pareja. Donde a pesar de las señales más que claras de que la otra persona ya no quiere tener absolutamente nada que ver contigo, el otro miembro de la pareja tiende a hacer todo lo posible por generar una oportunidad de volver con la pareja negándose la realidad. Independientemente de qué tan grave o no haya sido la razón por la cual se finalizó la relación de pareja siempre hay una tendencia a intentar volver al menos en este shock inicial donde se niega por completo la realidad y se es poco objetivo.
Aparecen pensamientos cómo: ¿qué voy a hacer ahora?, ¿qué voy a hacer sin él o sin ella?, “No puedo vivir sin él o sin ella”, “no puedo tolerar ese dolor”, entre muchos pensamientos de este tipo, en esta etapa por lo general la persona lo que intenta es reducir a como dé lugar ese dolor de la pérdida, es por ello que hace lo posible por volver con su pareja, cayendo en ocasiones en humillaciones bastante graves con tal de retener a la otra persona, y por ende no aceptar la realidad que puede tornarse muy doloraso.

2. Irá
Al llegar a esta fase el primer sentimiento con el que nos encontramos es la frustración, esto debido a todo lo que anteriormente realizamos y de lo cual la mayoría de las veces nos arrepentimos, aparece debido a que a pesar de todo lo realizado tanto al momento en el que ambos se encontraban en una relación de pareja así como lo que ocurrió posteriormente a la ruptura, no fue suficientemente necesario para mantener a la pareja unida.

En esta etapa las personas suelen mostrarse sumamente irritables tanto con las personas que se encuentran a su alrededor así como también consigo misma considerando lo que mencionamos con anterioridad. En esta etapa aparecen pensamientos que por lo general tienen a culpabilizar a la otra persona de todo lo ocurrido genera un gran enfado solamente pensar en el tema. En esta etapa suelen desaparecer las ideas de reconciliación debido al gran enojo que existe con la expareja.
Además de las razones anteriores muchas veces la tristeza suele mostrarse través de enojo, de un constante mal humor por la situación ocurrida, es común ver en esta etapa a la persona irritable en todos los aspectos de su vida, muchas veces cambiando de enojo a tristeza.

3. Negociación.
En esta fase por lo general se inicia con el proceso racional que dará pie a la aceptación, ya que en este punto se comienza a comprender de mejor manera cuáles fueron las causas o las razones por las cuales ocurrió la ruptura, sin embargo aún no podemos hablar de un entendimiento completamente racional de la situación.

En el proceso de negociación comienza a desaparecer la visión polarizada de la ruptura de pareja, comienzan a tomarse en cuenta diferentes factores tanto positivos como negativos que influyeron de alguna manera en la ruptura. En esta fase se comienzan a clarificar las ideas, comienzan a aparecer las razones reales de porque incluso es más sano no continuar con la relación de pareja.

Sin embargo en ocasiones esta etapa puede ser un tanto peligrosa, ya que los sujetos tienen a confiarse de que se encuentran llevando de manera correcta su proceso y han aceptado de manera parcial la ruptura, por lo que se acercan una vez más a la ex pareja para intentar tener una relación de amistad, lo cual en muchas ocasiones simplemente propicia que todos aquellos sentimientos y emociones que aún se encuentran bastante en la superficie vuelvan a aparecer, sobre todo si existe rechazo, o una pareja, por lo cual muchas veces en esta etapa es en la que vemos la recaída y una tendencia a volver a la etapa de negación o ira.

Por eso es sumamente importante reconocer que aunque tengamos ideas más claras de lo que ocurrió en la relación de pareja, debemos de ser conscientes de cuando hemos aceptado en su totalidad la realidad para no cometer este error.





4. Depresión.
En esta etapa se hacen más notorias las ideas o pensamientos objetivos, es decir tenemos una visión pura y dura de la realidad, es por eso que aparecen sentimientos depresivos debido a que tenemos en claro cuáles fueron las razones o las circunstancias que llevaron a la ruptura de la relación de pareja, quedan en claro los errores que personalmente se cometieron en la relación, así como también aquellas situaciones específicas que propiciaron que todo finalizara.

Por lo cual las personas comienzan a hacerse la idea de que todo esto ya finalizó, desaparecen aquellas ideas o esperanzas de volver con la pareja, ya sea porque se entienden de manera clara que no existe ninguna posibilidad de que sea así, porque la persona comienza a dar paso a la última fase, qué es la aceptación, donde se entiende que lo mejor es no intentar algo con esta persona una vez más.

Por lo cual puede presentarse sentimientos depresivos bastante fuertes debido a que queda completamente en claro lo vivido.

5. Aceptación.
En esta fase las personas asimilan en su totalidad todas aquellas emociones, sensaciones, pensamientos o sentimientos que pudieron verse inmersos durante y después de la relación de pareja. La persona tiene una idea completamente clara de qué fue lo que ocurrió, comprende tanto lo que detonó la ruptura como aquello que propició que no fuera posible retomar la relación de pareja, acepta como tal, que esto fue lo más sano para sí, y comienza a proyectarse hacia el futuro.
La persona asimila lo ocurrido como una experiencia, de la cual aprendió mucho a pesar del dolor o las situaciones complicadas por las que atravesó. En esta etapa es cuando las personas tienden a mirar de manera diferente el mundo y las relaciones de pareja, lo cual propicia qué relaciones de pareja posteriores se tenga una mayor madurez para afrontar otra posible ruptura amorosa.

Se aprende que dentro de una relación de pareja no hay nada por sentado ni nada por escrito y que siempre uno tiene que tener en claro que la pareja en cualquier momento puede irse por distintas razones y la vida tiene que continuar.


Superar
Esta no es una etapa del duelo, sin embargo es importante hablar de este tema,
muchísimas personas creen que el desamor es insuperable y realmente no es así, lo que ocurre es que caen en desesperación al no encontrar la manera correcta de atravesar por las diferentes etapas o se quedan fijados en alguna en específico, por eso se sienten estancados y sienten que esto no tiene ninguna solución.

Por ende comienzan a tener ideas erróneas acerca del amor, tanto aquellas personas que piensan que el amor es algo terriblemente malo, que es una total mierda, así como aquellos que creen que es imposible superar a ese amor y que los amores posteriores son únicamente para “intentar” olvidar al único amor de su vida.

Lo cual en definitiva son ideas erróneas y poco racionales acerca de las relaciones de pareja.

El desamor puede superarse, en muchas ocasiones es complicado doloroso y puede llevar un tiempo significativo, sin embargo hay que tener en claro que ante cualquier situación nosotros como personas estamos primero y antes de preocuparnos en lo que otro nos hizo, cuánto nos dañó la otra persona, es importante concentrarse en cómo vamos a reconstruirnos, no está en nuestras manos lo que otros nos hacen pero sí está en nuestras manos reconstruir lo que otros han roto debido a nuestras expectativas.



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